Energ�a de la muchachaIncluso hoy en el mundo moderno, desarrollado, ex�menes demuestre que los padres todav�a prefieren tener un muchacho algo que una muchacha. Una raz�n de muchos a�os por la que han visto a los muchachos pues una mayor bendici�n ha sido que los se espera que hagan mejores abastecedores econ�micos para la edad avanzada de sus padres. Es hora de repensar. Las muchachas pueden realmente ser una mejor inversi�n para su futuro.

En la mayor�a de los pa�ses desarrollados m�s mujeres que hombres van a la universidad. Equipar�n a las mujeres as� mejor para los nuevos trabajos del siglo XXI, en el cual los cerebros cuentan mucho m�s que el queso de cerdo. En Gran Breta�a lejos m�s mujeres que hombres ahora est�n entrenando para hacer doctores. Los ex�menes demuestran que las mujeres alcanzan constantemente vueltas financieras m�s altas que lo hacen los hombres.

Adem�s, el aumento en el empleo femenino en el mundo rico ha sido la fuerza impulsora principal del crecimiento en los �ltimos pares de d�cadas. Esas mujeres han contribuido m�s al crecimiento global del GDP que la nueva tecnolog�a o los nuevos gigantes, China e India. Agregue el valor del quehacer dom�stico y del child-rearing, y las mujeres explican probablemente apenas sobre la mitad de la salida del mundo.

Las mujeres se quejan (derecho) de siglos de explotaci�n. Con todo, a un economista, no explotan a las mujeres bastantes: son el recurso m�s inutilizado del mundo; conseguir m�s de ellos en trabajo es parte de la soluci�n a muchas aflicciones econ�micas, incluyendo poblaciones que encoge y pobreza.

Fuente: The Economist v�a Joel Bellenson